
“¿IMBÉXILES”?
Un amigo mío, cuando cree que alguien es muy tonto, pero muy tonto, en lugar de decir “imbécil” dice “¡Es un imbéxil!”. Quiere así enfatizar el significado que el diccionario da a esta palabra: “De inteligencia escasa o deficiente” “Que molesta o estorba”. Disculpemos el barbarismo de mi amigo, pero en los casos que nos vamos a referir no sólo se trata de humanos con poca o nada de inteligencia, sino que además molestan, estorban y son un peligro. Nos referimos a los usuarios de vehículos que circulan por las rutas durante la noche, no teniendo o no haciendo un uso responsable de las luces de los mismos.
A. Los que no tienen. La próxima vez que salga a la carretera disponga de unos minutos y haga la siguiente prueba. Deténgase en lugar seguro y realice un relevamiento del estado de las luces de los vehículos que van pasando.Se asombrará al comprobar que un porcentaje muy elevado no las tiene en condiciones: carencia de alguna de las luces delanteras (o de todas), idem de las traseras, mala regulación de los focos en los que alguno de ellos está sumamente elevado o desviado con respecto al otro, etc.
B. Los que las usan mal. ¿Se acuerdan cuando en las rutas uruguayas había carteles que decían “No encandile. Use luces bajas”? Notará que ya no existen, salvo rarísimas excepciones. Parece que el encandilamiento ya no provocara accidentes.
“Imbéxil” 1: El/la señor/a del vehículo moderno. Los vehículos de última generación tienen luces extremadamente potentes. Muchos flamantes poseedores de éstos, tal vez piensen que es un símbolo de status exhibirlas. Circulan siempre con las luces largas encendidas, no importa si es ciudad o carretera. No importa si es al cruzarse con otro vehículo o al sobrepasarlo. A regañadientes y por la fuerza, cuando al vehículo que viene en sentido contrario también les enciende las luces al máximo, se dignan a hacer el cambio de luces.
“Imbéxil” 2: El/la que viene a sobrepasar. No respeta una regla elemental de los que conducen bien y es que, cuando se viene a más velocidad y se va a pasar, ya a la distancia y sin necesidad de encimarse al otro vehículo se cambia a luces bajas. Eso evitará incomodar al conductor del vehículo más lento, que no tendrá que hacer maniobras con sus espejos retrovisores, para evitar la tortura.
“Imbéxil” 3: El/la que es sobrepasado/a: Está lleno de inmaduros/as a los/las que no les gusta que los pasen. Vienen a 80 km, pero cuando alguien va a pasarlos, ponen su vehículo a fondo. Cuando, de igual forma, son dejados atrás, vuelven al ritmo que venían. ¡Pero tienen una venganza! Cuando el vehículo más veloz los deja atrás, encienden sus luces largas para molestarlo y, si es posible, apuran la marcha para prolongar la molestia.
“Imbéxil” 4: El/la que viene de frente: Demora excesivamente en bajar sus luces. A pesar de haberlo hecho nosotros con anticipación, persiste en mantener sus luces largas encendidas. Sólo ante una protesta convincente de nuestra parte (encendiendo también las luces largas) acepta finalmente bajarlas. A veces se “emperra” y los dos vehículos de cruzan con sus luces largas encendidas.
“Imbéxil” 5: El/la que viene de frente, detrás de una loma o en una curva: Es una variante del anterior. Cuando nos acercamos a una loma o a una curva y ya hemos visto el reflejo de las luces del otro vehículo que viene de frente, lo que corresponde es hacer el cambio de luces antes de enfrentarnos a poca distancia. Si los dos hacemos lo mismo, nos cruzaremos con las luces bajas y no nos molestaremos. El imbéxil en cuestión, hace todo lo contrario.
“Imbéxil” 6: El/la que viene de frente en rutas o autopistas de una sola vía. Al parecer algunos creen que al circular, por ejemplo, por la Ruta Interbalnearia, como se va por una ruta de una sola vía, sus luces no molestan a los que vienen por la otra vía. Lo cierto es que sí lo hacen, y bastante. Lo que corresponde es proceder de igual forma que si se viniera por una carretera de dos manos y bajar las luces al cruzarse con otros vehículos. Un montón de imbéxiles no lo entienden así.
“Imbéxil” 7. El/la “vivo/a”. Cuando se obliga al renuente a bajar sus luces a fuerza de encender nuestra luces largas también y finalmente las baja, este “imbéxil” tiene una última jugada para hacer. Unos momentos antes de cruzarse con nosotros, enciende de nuevo sus luces largas para que las soportemos sin poder tomar represalias. Ya los vehículos se habrán cruzado y el/la “vivo/a” nos habrá logrado molestar. Honestamente me gustaría agarrar a uno de éstos alguna vez.
“Imbéxil” 8.Ómnibus y Camiones. Son los patovicas de la ruta. Son grandes. Te meten la pechera. No todos, vale decirlo. Sobre todo muchos conductores de camiones son concientes y amables en la ruta. Bajan las luces cuando vienen de frente, las bajan también cuando se los sobrepasa, indican con los señaleros si se les puede pasar o no. La mayoría de los omnibus, en cambio, tienen luces cortas que parecen las largas de cualquier auto. Reguladas excesivamente altas – y sin ningún control de nadie – son una tortura cuando uno se cruza con ellos. Pero claro, saben que la peor parte la lleva siempre el vehículo más pequeño. Con los camiones no se hacen los vivos. ¡Alguien tendría que revisar el alcance de las luces cortas de los ómnibus!
Estoy seguro de que el lector habrá comprobado por sí mismo alguno de estos casos que acabamos de describir. Lo que me resulta inconcebible y ya lo hemos dicho antes, es que jamás he visto a alguna autoridad interviniendo para corregir estos desaguisados. Mientras tanto, los “imbéxiles” continúan.