martes, 25 de setiembre de 2007


¡SALVE CAMPEÓN!

Como lo adelantamos el 28 de junio pasado, Casey Stoner es el nuevo Campeón Mundial de Moto GP.
Este chico de 21 años tiene pasta y se dio el gusto de coronarse en Japón, con una moto italiana.
Llegó sexto pero eso le alcanzó.
El ganador de la carrera fue Loris Capirosi. Rossi terminó 13º y no lo merecía. Fue una competencia que comenzó con lluvia, después dejó de llover y al secarse la pista hubo que hacer cambio de motos. Esto fue fatídico para Rossi, que venía buscando la punta y que, al cambiar de moto tuvo problemas, debió parar nuevamente y ya no pudo arrimarse más.
Ha quedado claro que, al menos, existen cuatro componentes básicos para obtener el triunfo en Moto GP: el piloto, la electrónica de la moto, los neumáticos y el equipo de la marca. No creo que haya diferencias sustanciales entre las máquinas de las distintas marcas, Por el contrario, existe una gran paridad en la que podríamos señalar como salvedad a Honda, que parece haberse quedado un poco.
Los que resultaron muy importantes en este campeonato fueron los neumáticos. Bridgestone superó a Michelin y eso ha sido tan así que se ha hablado firmemente de que el año que viene todas las motos correrían con Bridgestone.
Con respecto a los equipos, aún no he seguido todos los comentarios después de la carrera, pero cuando Rossi se jugaba la vida y Stoner no parecía estar en su mejor día, le dan una moto con problemas y que, notoriamente, andaba menos que la primera.
Tal vez a todos nos hubiera gustado ver un final de esos que se recuerdan. Stoner y Rossi disputando la punta, en condiciones normales y en un duelo de destreza y coraje.
No pudo ser, pero Rossi no deja de ser un fenómeno y el nuevo Campeón había hecho méritos más que suficientes para llevarse la corona. Los dos tienen la mente clara, nervios templados y erudición conductiva. Tal vez tengamos otra oportunidad de verlos enfrentados, pero este año es para el joven australiano. Es un gran campeón y seguirá dando que hablar en la próxima temporada. Tanto él como sus seguidores pueden disfrutar este merecido triunfo.
Finalmente, lo de Ducati merece un aplauso. Cuando los japoneses parecían ser dueños de la categoría, la marca italiana marcó su presencia y lo hizo con todo. Ganó el espectáculo y ya está ganando la expectativa para el año que viene.

martes, 18 de setiembre de 2007


¡NO SABÉS LO QUE NOS PASÓ…!

Lamentablemente, muchas veces escuchamos esa frase proveniente de algún motociclista que, habiendo emprendido un viaje largo con un grupo de amigos, empieza a contar las peripecias que debieron enfrentar, la mayoría de las veces improvisando, cometiendo errores, todo ello por falta de planificación. Si están pensando hacer un viaje largo, donde recorrerán largas distancias y se alejarán de casa, no estaría mal que repasaran algunos de estos consejos, para estar mejor preparados.

I. LA PREVIA:
1. Estado Físico: Se debe hacer el esfuerzo para llegar en la mejor forma física posible al momento de la partida. Tratar de cuidarse los días previos y no incurrir en excesos en las comidas, bebidas, etc. Intentar llegar lo más descansados posible. Si es posible, también es recomendable hacer algo de ejercicio. Por supuesto que no estaría demás hacerse un chequeo médico.

2. La Moto: Será la compañera a la que habrá que cuidar especialmente. Una panne muy prolongada, haría perder – en el mejor de los casos – un tiempo precioso que alteraría todo el itinerario. Una revisión mecánica a fondo previa y una puesta a punto de todos sus elementos es bien importante.

3. Elementos, repuestos, etc: Hay que hacer una lista detallada de cosas para llevar. Es conveniente repasar ese listado entre todos los que viajan para ver si es posible complementarse y no duplicar cosas. Los repuestos específicos de cada moto (cadena, fusibles, lamparitas, cable de freno, llaves para aflojar ruedas, etc.) son responsabilidad de cada uno y NO debe olvidarse de llevarlos.

4. Documentación: Revisar y aprontar la documentación que sea necesaria.

5. Medicamentos: Es común un resfrío, un dolor de garganta, una diarrea. Sería bueno llevar, entre todos un botiquín que incluya, además de los primeros auxilios, este tipo de medicamentos. Seguramente habrá farmacias en los lugares que se visiten, pero no estaría de más hacer una previsión mínima en este sentido ya que, en el mejor de los casos, se perderá tiempo muy valioso en ir a comprarlos.

6. Tipo de Sangre. Recomendamos llevar una placa colgada del cuello con el tipo de sangre de cada uno. Es oportuno también que todos los integrantes del grupo tengan el tipo de sangre de los demás, para saber informarlo a tiempo si a un compañero le pasa algo.

7. Datos: Cada uno debe llevar anotado el número de sus tarjetas de crédito y saber qué documentos lleva, así como el dinero que porta. Esto es algo elemental en caso de algún hurto o asalto.
8. Equipaje: Es usual que alguno se “pase de rosca” llevando equipaje en exceso (leer la última nota de Luis). Esto provoca, en el mejor de los casos, pérdidas de tiempo para parar, reacomodar el equipaje, etc. También influye sobre el rendimiento del combustible de la moto y su propia estabilidad. Hay que llevar lo imprescindible.

II. UNA PANNE: Pueden suceder dos cosas. Que sea un desperfecto solucionable en el corto plazo o que no
lo sea. En este segundo caso se deberá sentar un criterio, de antemano y con tranquilidad,
sobre qué hacer.
a. Permanece todo el grupo con el afectado hasta que solucione la dificultad, abandonando el itinerario fijado.
b. Se queda alguno a acompañarlo y los otros siguen.
c. Otras opciones.
III. UNA ENFERMEDAD: Pueden suceder dos cosas. Que sea algo pasajero y leve o que sea algo duradero o serio. Al igual que en el caso anterior se debe sentar un criterio sobre el particular. Debería considerarse
llevar una cobertura médica. En caso de internación, se complica mucho estando lejos.
IV. UN ACCIDENTE : Pueden suceder dos cosas. Que sea algo leve y subsanable o que sea algo serio y no
subsanable para seguir. También debe sentarse un criterio y discutir antes qué es lo que se hará si surge la
contingencia.

V. UN INCIDENTE: Idem a los casos anteriores cuando detenga o imposibilite a alguno de los que viajan.
Por ejemplo, ser detenido por la policía.

VI. UN DESENCUENTRO: A la entrada de una ciudad o en una bifurcación son comunes los desencuentros. El “¡Sigamos que ya nos van a alcanzar” muchas veces es fatídico. Hay que tratar – siempre - de no separarse demasiado. Si los demás no vienen todos juntos, es recomendable enlentecer la
marcha hasta reagruparse. Si esto ocurre en una ciudad, la norma será volver al lugar donde se
produjo la separación y esperar allí hasta que el compañero aparezca. Algo muy importante en este aspecto son las comunicaciones. Llevar equipos de radio, con audífonos y micrófonos adaptados a los cascos, es lo ideal.

VII. VELOCIDAD PROMEDIO: Si las distancias son grandes, es imprescindible ser disciplinados en el mantenimiento de los promedios. No es tan fácil en la práctica. Cuesta mucho alcanzar un grado de disciplina
grupal en esta materia. Se debe mantener, en lo posible, una velocidad crucero acordada de antemano. Insistan sobre este punto ya que siempre hay alguien que no comprende que su irregularidad perjudica a todos en el itinerario fijado.

VIII. OTRAS: Llevar mapas adecuados, marcar con precisión los recorridos, tratar de no viajar de
noche, son también otras de las cosas que la práctica nos va mostrando como convenientes para
que volvamos con muchas fotos, videos y anécdotas felices.

No duden en hacer varias reuniones antes de salir. Planifiquen y organicen con detalle.
Después, solo será necesario un poco de suerte…

viernes, 7 de setiembre de 2007


“¿IMBÉXILES”?

Un amigo mío, cuando cree que alguien es muy tonto, pero muy tonto, en lugar de decir “imbécil” dice “¡Es un imbéxil!”. Quiere así enfatizar el significado que el diccionario da a esta palabra: “De inteligencia escasa o deficiente” “Que molesta o estorba”. Disculpemos el barbarismo de mi amigo, pero en los casos que nos vamos a referir no sólo se trata de humanos con poca o nada de inteligencia, sino que además molestan, estorban y son un peligro. Nos referimos a los usuarios de vehículos que circulan por las rutas durante la noche, no teniendo o no haciendo un uso responsable de las luces de los mismos.

A. Los que no tienen. La próxima vez que salga a la carretera disponga de unos minutos y haga la siguiente prueba. Deténgase en lugar seguro y realice un relevamiento del estado de las luces de los vehículos que van pasando.Se asombrará al comprobar que un porcentaje muy elevado no las tiene en condiciones: carencia de alguna de las luces delanteras (o de todas), idem de las traseras, mala regulación de los focos en los que alguno de ellos está sumamente elevado o desviado con respecto al otro, etc.

B. Los que las usan mal. ¿Se acuerdan cuando en las rutas uruguayas había carteles que decían “No encandile. Use luces bajas”? Notará que ya no existen, salvo rarísimas excepciones. Parece que el encandilamiento ya no provocara accidentes.

“Imbéxil” 1: El/la señor/a del vehículo moderno. Los vehículos de última generación tienen luces extremadamente potentes. Muchos flamantes poseedores de éstos, tal vez piensen que es un símbolo de status exhibirlas. Circulan siempre con las luces largas encendidas, no importa si es ciudad o carretera. No importa si es al cruzarse con otro vehículo o al sobrepasarlo. A regañadientes y por la fuerza, cuando al vehículo que viene en sentido contrario también les enciende las luces al máximo, se dignan a hacer el cambio de luces.

“Imbéxil” 2: El/la que viene a sobrepasar. No respeta una regla elemental de los que conducen bien y es que, cuando se viene a más velocidad y se va a pasar, ya a la distancia y sin necesidad de encimarse al otro vehículo se cambia a luces bajas. Eso evitará incomodar al conductor del vehículo más lento, que no tendrá que hacer maniobras con sus espejos retrovisores, para evitar la tortura.

“Imbéxil” 3: El/la que es sobrepasado/a: Está lleno de inmaduros/as a los/las que no les gusta que los pasen. Vienen a 80 km, pero cuando alguien va a pasarlos, ponen su vehículo a fondo. Cuando, de igual forma, son dejados atrás, vuelven al ritmo que venían. ¡Pero tienen una venganza! Cuando el vehículo más veloz los deja atrás, encienden sus luces largas para molestarlo y, si es posible, apuran la marcha para prolongar la molestia.

“Imbéxil” 4: El/la que viene de frente: Demora excesivamente en bajar sus luces. A pesar de haberlo hecho nosotros con anticipación, persiste en mantener sus luces largas encendidas. Sólo ante una protesta convincente de nuestra parte (encendiendo también las luces largas) acepta finalmente bajarlas. A veces se “emperra” y los dos vehículos de cruzan con sus luces largas encendidas.

“Imbéxil” 5: El/la que viene de frente, detrás de una loma o en una curva: Es una variante del anterior. Cuando nos acercamos a una loma o a una curva y ya hemos visto el reflejo de las luces del otro vehículo que viene de frente, lo que corresponde es hacer el cambio de luces antes de enfrentarnos a poca distancia. Si los dos hacemos lo mismo, nos cruzaremos con las luces bajas y no nos molestaremos. El imbéxil en cuestión, hace todo lo contrario.

“Imbéxil” 6: El/la que viene de frente en rutas o autopistas de una sola vía. Al parecer algunos creen que al circular, por ejemplo, por la Ruta Interbalnearia, como se va por una ruta de una sola vía, sus luces no molestan a los que vienen por la otra vía. Lo cierto es que sí lo hacen, y bastante. Lo que corresponde es proceder de igual forma que si se viniera por una carretera de dos manos y bajar las luces al cruzarse con otros vehículos. Un montón de imbéxiles no lo entienden así.

“Imbéxil” 7. El/la “vivo/a”. Cuando se obliga al renuente a bajar sus luces a fuerza de encender nuestra luces largas también y finalmente las baja, este “imbéxil” tiene una última jugada para hacer. Unos momentos antes de cruzarse con nosotros, enciende de nuevo sus luces largas para que las soportemos sin poder tomar represalias. Ya los vehículos se habrán cruzado y el/la “vivo/a” nos habrá logrado molestar. Honestamente me gustaría agarrar a uno de éstos alguna vez.

“Imbéxil” 8.Ómnibus y Camiones. Son los patovicas de la ruta. Son grandes. Te meten la pechera. No todos, vale decirlo. Sobre todo muchos conductores de camiones son concientes y amables en la ruta. Bajan las luces cuando vienen de frente, las bajan también cuando se los sobrepasa, indican con los señaleros si se les puede pasar o no. La mayoría de los omnibus, en cambio, tienen luces cortas que parecen las largas de cualquier auto. Reguladas excesivamente altas – y sin ningún control de nadie – son una tortura cuando uno se cruza con ellos. Pero claro, saben que la peor parte la lleva siempre el vehículo más pequeño. Con los camiones no se hacen los vivos. ¡Alguien tendría que revisar el alcance de las luces cortas de los ómnibus!
Estoy seguro de que el lector habrá comprobado por sí mismo alguno de estos casos que acabamos de describir. Lo que me resulta inconcebible y ya lo hemos dicho antes, es que jamás he visto a alguna autoridad interviniendo para corregir estos desaguisados. Mientras tanto, los “imbéxiles” continúan.