viernes, 29 de octubre de 2010

Editorial

LA DES-INGENIERÍA DEL TRÁNSITO

¿Es tan difícil? ¿Se necesitan genios? ¿No hay preparación suficiente en el país? Esto último no sería de extrañar teniendo en cuenta el divorcio existente entre nuestro sistema educativo y la realidad.
Pero estas preguntas vienen a cuento de lo que vemos y sufrimos todos los días en las
calles y carreteras de nuestro bendito Uruguay.

¿Es tan difícil coordinar semáforos en la rambla (costanera) y en las principales
avenidas para que no suceda que ni bien reiniciamos la marcha cuando un semáforo nos
habilita debamos nuevamente deternernos en el próximo? ¿Que pasaría si en lugar de nuestro sistema de semáforos bastante simple tuviéramos uno de mega semáforos como el de la foto?

¿Es tan difícil suprimir las "cebras" en plena rambla- sustituyéndolas por puentes
sobreelevados que ya existieron - para que ante un sólo peatón indolente y parsimonioso no deban detenerse decenas de vehículos?

¿Se necesitan genios para darse cuenta de que no basta hacer un colector perimetral (que debió construirse hace años), ni con inaugurarlo a toda la fanfarria si después el alumbrado de varios cruces (en zonas no muy seguras como Instrucciones, Camino Mendoza, etc) esté apagado en la noche, con lo que el conductor tiene dos opciones: o se detiene en el semáforo y está "regalado" o sigue de largo y comete una infracción?
¿Se necesitan genios para darse cuenta de que el alumbrado del tramo de la Ruta 102 entre la Ruta 8 y el Aeropuerto no puede estar sin funcionar en la noche por la oscuridad de la zona y por la cantidad de peatones, bicicletas y motos sin luz alguna
que circulan por ese tramo?

¿No hay preparación suficiente en el país para que la policía caminera en lugar de esperar con el radar a un vehículo de buen estatus que se pasó el límite de velocidad empiece a detener a los que no tienen luz de freno, disparidad o inexistencia de los
focos delanteros, luces altas excesivamente potentes que encandilan a doquier, exceso de emisiones, etc.?

¿No hay preparación suficiente en el país para que los guardias de tránsito municipales y la policía de tránsito dejen de emboscar con los radares y penalicen un mínimo exceso del límite de velocidad en plena rambla, en lugar de identificar a los
verdaderos "peligros" que andan conduciendo y a los que nunca debió otorgárseles la libreta de conducir? A esos mismos que tienen el carnet gracias a la corrupción de alguna academia de choferes y del funcionario municipal que toma el examen. A esos - y sobre todo "esas" (Ahh, machista!)- que van imperturbables por la izquierda a 40 Km/hora teniendo atrás una fila interminable de otros vehículos.

¿Es tan difícil ser riguroso con los "profesionales" del tránsito: conductores de buses, taxistas y remiseros que hacen lo que se les antoja con total impunidad?
Resulta que el carril exclusivo para buses es sólo para multar al automovilista que los invade, pero que los buses prepoteen por todas las otras sendas no merece ninguna sanción.
¿Se necesitan genios en la Dirección de Tránsito de la Intendencia Municipal de Montevideo para darse cuenta que deben tener una guardia permanente de inspectores que concurra de inmediato a los lugares en que se producen accidentes para reordenar y normalizar el tránsito?
¿No hay preparación suficiente para ser exigente y cumplir con la reglamentación de señalización de obras en la vía pública para no encontrarse de sopetón con algún obstáculo casi insalvable o muy peligroso de eludir?
Sin un relevamiento exhaustivo (lo que debería hacerse por las autoridades y me juego a que no lo han hecho) me atrevo a decir que más de un 80% de las obras que se hacen en la capital no están señalizadas como indica la norma.
¿Y que me dicen de los barrenderos que ponen unos conos señalizadores de cualquier forma y se ponen a hacer sus tareas sobre el cordón central de la rambla, en pleno Pocitos y en horas de tráfico intenso? ¡Increíble!
De semáforos a los que les caen dos gotas en los días de lluvia y dejan de funcionar, las cebras y "lomos de burro" despintados, ausencia de cartelería indicadora, falta de chapas y números en las calles, refugios peatonales y paletas publicitarias que
ostaculizan la visión en las intersecciones, de eso, mejor ni hablamos.

¿Será que la pomposa Unidad de Seguridad Vial cuyos jerarcas aparecen todos los días en la televisión haciendo sesudas declaraciones no tiene gente que ande en la calle?
¡Cuanta omisión! ¡Qué ineptitud!